Define qué recibirá el cliente
Una consultoría puede terminar en un informe, un plan de trabajo o un acompañamiento periódico. En coaching, el acuerdo puede organizarse por sesiones o por un programa completo. Antes de calcular el cobro, explica el alcance con palabras que el cliente reconozca: qué haces, qué entregas, qué está fuera y cómo se aprueban los cambios. Evita que un nombre atractivo sustituya esa descripción.
Para el servicio interior ordinario, la referencia es 21 %. No presupongas una exención sanitaria porque trabajes sobre bienestar ni una educativa porque incluyas materiales o explicaciones. Si consideras que una parte de la actividad cumple condiciones específicas, pide que la revisen con su documentación, sin extrapolar el tratamiento a todo el programa.
Una empresa puede contratar sesiones individuales
Imagina que una organización contrata acompañamiento para su equipo. Aunque hables por separado con cada participante, debes identificar al destinatario del acuerdo y no confundirlo con las personas que asisten. La forma de pago y las facturas deben ser coherentes con ese contrato. Acláralo antes de entregar el servicio para evitar pedir datos a quien no es realmente tu cliente.
La retención depende de la naturaleza de la actividad y del pagador obligado a retener. El nombre comercial no determina por sí solo si la actividad es profesional o empresarial; hay actividades empresariales específicas en módulos sujetas a retención.Para el supuesto profesional general, la referencia de retención es 15 %. La calculadora parte de una actividad profesional, pero debes cambiarla si tu encuadramiento es otro. El precio comercial del acompañamiento y la cantidad que entra en tu cuenta no son conceptos intercambiables cuando intervienen impuestos o retenciones.
Ejemplo: informe y seguimiento
Puedes practicar con una base ficticia de 900 euros para un informe y una sesión de seguimiento incluidos en un mismo encargo. Selecciona cliente empresa si es quien te contrata y confirma las demás opciones. Mira cada línea del resultado antes de copiar el desglose: ese ejercicio te ayuda a explicar cómo se pasa del precio de tu servicio al cobro previsto.
Después imagina que el cliente solicita nuevas sesiones. No cambies retroactivamente el significado del presupuesto inicial: documenta la ampliación y calcula su importe por separado si así se ha acordado. La calculadora no controla si un hito está aceptado ni si un cobro es un anticipo. Para operaciones con varios pagos, conserva el historial en tu programa y revisa cómo documentarlas con la gestoría.
Colaboraciones y servicios combinados
Si trabajas con una psicóloga, una academia o una agencia, no copies automáticamente su tratamiento fiscal. Identifica qué presta cada parte y quién contrata al cliente final. Una misma marca puede reunir servicios distintos; la configuración de una profesión solo ofrece un punto de partida y no valida todo el catálogo de un proyecto compartido.
También conviene revisar cómo presentas gastos de desplazamiento, materiales y alquiler de espacios. Guarda los justificantes a nombre de quien corresponda y evita denominar suplido a cualquier importe recuperable. La revisión de esos conceptos debe apoyarse en documentos, no en la necesidad de que el total de una propuesta alcance una determinada cifra.
Software que acompañe tu proceso
Para comparar herramientas, prepara una demostración con un encargo por hitos, una cuota periódica y una corrección. Comprueba cómo se enlazan presupuesto, aceptación y registro de cobro. Si compartes datos con la gestoría, revisa qué exportación admite y evita duplicar información de participantes que no es necesaria para la contabilidad.
Completa el test de Verifactu con tu régimen y forma de emisión. Un servicio de acompañamiento no queda clasificado por la herramienta solo porque selecciones esta profesión. Las recomendaciones comerciales se revisan aparte y no certifican tus obligaciones. Antes de aplicar el contenido a tu negocio, confirma los supuestos que hayas elegido para cada prestación.
Si presentas varios paquetes comerciales, prepara un ejemplo de cada uno antes de elegir software. Anota dónde cambian el destinatario, los entregables y la forma de cobro; esas diferencias son más útiles para evaluar el programa que una lista genérica de funciones.
Errores que conviene evitar
- Presentar coaching como sanitario sin revisar su encaje.
- Confundir sesiones para empleados con cliente particular.
Preguntas frecuentes
¿El coaching está exento por ayudar a personas?
¿Quién es el cliente en un programa empresarial?
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